
A pesar de que sus nombres son algo parecidos, las zapatillas de running Asics Superblast 3 y Novablast 6 presentan diferencias notables, como veremos en esta comparativa detallada.
La primera diferencia que llama la atención es la altura de la suela. Con 46,5 mm en el talón, frente a los 41,5 mm de la Novablast, la Superblast es una zapatilla con una amortiguación claramente superior.
Las espumas también evolucionan: las Novablast 6 combinan FlyteFoam Blast Max con una cápsula FF Turbo2 en el antepié, mientras que las Superblast 3 apuestan por FF Blast+ y la nueva espuma FF Leap (la misma

La caída es de 8 mm, lo cual es lo habitual.
Las sensaciones son bastante suaves en estos dos modelos, con una buena dosis de respuesta. El hecho de estar más cerca del suelo confiere a las Novablast una tacto más ágil, pero el rebote también es muy notable en las Superblast. Es un auténtico placer en las salidas de ritmo cuando se alargan las distancias.
Puede sorprender que la Superblast no cuente con una placa de carbono que le aporte más rigidez y propulsión, pero la marca japonesa ya cuenta con la Magic Speed en este segmento. La Superblast es su «super trainer», diseñada para ofrecer el máximo confort durante el entrenamiento a cualquier ritmo.

En cuanto a la sujeción, se aprecia un ajuste más preciso en las Novablast, pero más cómodo en las Superblast, ya que son más flexibles.
Por último, la durabilidad va de la mano de una gran calidad de diseño en estos dos modelos de zapatillas de running.
¿Superblast o Novablast? ¿Cuál elegir?
En pocas palabras, la Superblast es una Novablast de gama alta, con mayor amortiguación, mayor confort y mayor dinamismo.
Sin embargo, con una diferencia de unos 60 euros, la relación calidad-precio se decanta claramente a favor de la Novablast 6, que además es muy divertida.
No obstante, las Superblast harán las delicias de los seguidores de la marca que busquen el calzado definitivo para disfrutar tanto en los entrenamientos como en la competición.